melania freire

y su colección

“Me compré una

postal de David Hockney”.

Por  Mar Plaza  02/04/2019

Fotos del desfile MBPFW F/W 19

La moda y el arte han sido dos ramas culturales que desde siempre se han ido nutriendo la una de la otra, una vez más este concepto se sube a las pasarelas de nuestro país de la mano de la joven diseñadora Melania Freire ganadora de la 13º edición Mercedes-Benz Fashion Talent con su colección “Me compré una postal de David Hockney”.

Mar Plaza: La colección, como su nombre indica está inspirada en el artista David Hockney, ¿cómo has conseguido plasmar esa esencia en tus diseños? ¿Qué elementos has utilizado para trasladar los cuadros del creador inglés a las prendas?

 

Melania Freire: La colección está inspirada en mi propia experiencia cuando en el año 2017 visité la retrospectiva dedicada a David Hockney en la TATE. Para mí era importante que la manera de hacerlo radicase en trasladar a las prendas las impresiones y el recuerdo de la observación de las pinturas de Hockney en relación con las salas del museo, como si fuesen retazos de memoria. La manera de hacerlo surgió de forma natural y muy orgánica, pintando sobre las prendas a mano alzada y sin modelo, elementos que o por cromatismo o por tipología asociaba con sus vegetaciones o sus piscinas, para así conseguir una obra original y personal a través de la inspiración y el recuerdo. Las palmeras, el agua en sus diferentes representaciones, los cielos azules... No es solo lo que yo pinto sino también en este sentido los colores de base de los tejidos, que me ayudan a conseguir estas superficies puras como si fuesen lienzos.

Las ilustraciones dependen de la prenda y el patrón y viceversa en un ejercicio constante por equilibrar las influencias y conseguir a nivel global con todos los estilismos de la colección una sensación total que traslade al público mi propia experiencia ante el trabajo de David Hockney y su exposición. Sabiendo de las posibilidades y la riqueza que aporta el ilustrar la prenda sin limitaciones y el juego que se puede conseguir con la propia perspectiva haciendo uso de estas técnicas hace que el proceso se convierta en un trabajo más mental previo a la confección.

 

M.P: ¿Cuál es el objetivo de esta colección? ¿Qué quieres trasmitir con tus diseños a la persona que decide vestir tu firma?

 

M.F: No tengo firma propia. "Me compré una postal de David Hockney" es mi colección Fin de Estudios con la que me gradué en ESDEMGA (Vigo). Esta colección es ante todo un proyecto de investigación de conceptos del arte asociados a David Hockney a través de la moda y el cuerpo.

Cuando diseño normalmente pienso en un tipo determinado de mujer para cada concepto que trabajo. En este caso esta mujer es uno de esos rostros de la pintura holandesa de Vermeer. Una mujer que nace del arte, que interioriza la creación de una manera profunda y muy ligada a la manera en la que entiende el mundo. Que la usa como herramienta para conocer y conocerse.

"el cromatismo era vital para que la colección respirase ese aire puro y el olor a cloro de las piscinas de David Hockney."

M.P: La inspiración de tus proyectos nace de tu experiencia en bellas artes y tu pasión por el arte, se nota al jugar con los tonos y los colores como si estuvieras pintando un cuadro. ¿Cuál es la importancia del cromatismo en tu obra?

 

M.F: En todas mis colecciones el cromatismo es esencial. Mi anterior colección "The postman. That letter" estaba inspirada en la iconografía asociada al correo postal estadounidense de los años 40. Los uniformes de los carteros y su transformación progresiva a lo largo de la colección en hojas de papel mediante el juego visual de la doblez en el patrón y el encolado para unir las prendas, acompañada de la ilustración de elementos extraídos de sellos, postales de paisajes y aves, y mecanografiado con máquina de escribir de cartas ilustres de la literatura epistolar sobre el propio tejido. Aquí el blanco de la base se acompañaba de pequeños puntos de color en verdes, azules o grafito así como de estampaciones digitales en tonos desvaídos que funcionan como una especie de pátina retro.

En esta colección que mostré en la Pasarela EGO de la MBFWM el cromatismo era vital para que la colección respirase ese aire puro y el olor a cloro de las piscinas de David Hockney. El trabajo en la búsqueda de tejidos, que tenían que ser por una parte ligeros, transparentes y fluidos y por otra técnicos y plásticos. Cada tejido necesitaba de un material pictórico diferente, a veces radicalmente opuesto a lo habitual, como la pintura de seda sobre batista de algodón o la laca al agua sobre alguno de los materiales técnicos.

"la base de todo lo que haces, y por tanto lo que consigues, es la implicación absoluta con el trabajo que realizas"

M.P: Vemos que cuidas cada detalle en el trabajo de confección, patronaje e investigación y lo fusionas con la artesanía y la belleza de las pinceladas. ¿Es la moda interdisciplinar? ¿Sueles fusionar todas las técnicas que dominas para realizar este tipo de colecciones?

 

M.F: En mi opinión la moda es extensible a todos los ámbitos de la creación. La aplicación de registros propios del arte es posible siempre que se filtre mediante la practicidad, que es vital, y el estudio del cuerpo. Al final en cada prenda se ve el bagaje profesional o personal del diseñador, sus intereses y sus intenciones. Desde luego a través del diseño aprendo constantemente e intento que ese aprendizaje y esa exploración se vean en todos los procesos que forman parte de la creación de una colección. Lo escultórico en los patrones, jugando con las perspectivas y las superposiciones para conseguir volúmenes; y la pulcritud en los acabados de las piezas, que fue algo en lo que siempre se nos insistió mucho en la Facultad de Bellas Artes y que es vital para transmitir de forma clara y sin interferencias un concepto, independientemente de que la pieza se haya construido con basura o con un material noble. Aquí McQueen era un experto.

M.P: Eres una de las nuevas caras de la moda española, pero sobre todo perteneces a una nueva generación de diseñadores. ¿Qué les dirías a todos los jóvenes diseñadores que están tratando de hacerse un hueco en la industria?

 

M.F: Por propia experiencia la base de todo lo que haces, y por tanto lo que consigues, es la implicación absoluta con el trabajo que realizas. Esfuerzo acompañado de una búsqueda de superación personal y profesional constante sin que el objetivo interfiera en la propia creación. Creo que son dos cuestiones diferentes, y la principal desde luego es esta última. En el taller debe estar presente  la concentración y la coherencia, con lo que tú como diseñador quieres hacer y una vez lo tienes entra todo lo demás.

M.P: ¿Cuál ha sido tu trayectoria en el mundo de la moda? ¿Cómo ha sido la experiencia de la MBFW?

 

M.F: Mi trayectoria es realmente corta. Terminé mis estudios hace dos años con unas prácticas en la marca belga Christian Wijnants, en el departamento de patronaje y creativo. Fue un aprendizaje vital para mí en todos los sentidos. Allí aprendí patronaje creativo mediante moulage combinado con patronaje tradicional, lo que me permitió llevar las prendas hacia un punto mucho más escultórico sin perder la perspectiva de la producción y la industria. Ahora trabajo para una multinacional de moda como diseñadora y continúo con proyectos creativos en otros ámbitos como el arte.

La experiencia en la MBFW ha sido fascinante, mucho más si cabe por haber sido galardonada con el premio Mercedes-Benz Fashion Talent. Algo que me pilló completamente por sorpresa por otra parte, ya que estaba rodeada por compañeros diseñadores con grandes colecciones mucho más aplicables al mundo real de la moda. Me siento muy honrada por haber sido seleccionada y por haber tenido la oportunidad de mostrar algo tan personal.

M.P: Acabaste la carrera de bellas artes y a continuación comenzaste tus estudios de diseño textil y moda. ¿Cómo decidiste que querías dedicarte a esto? Y actualmente ¿de qué manera te describirías como diseñadora?

 

M.F: Desde muy pequeña disfruté mucho dibujando. Dibujaba sobre todo mujeres con vestidos de fantasía. Siempre tuve muy claro que aquello a lo que me dedicase tendría que tener ese componente de creatividad, aplicado al dibujo y al textil. Quería ser diseñadora de moda o artista, aunque no tenía yo muy claro en qué consistía eso concretamente. Mis padres a parte de funcionarios formaron parte de un grupo de folk que reivindicaban mejoras sociales para Galicia a través de las letras de sus canciones y que marcaron un hito,  por lo que esta referencia siempre fue una constante en mi manera de percibir el mundo. Decidí estudiar Bellas Artes antes de meterme en una escuela de moda para reforzar mis referentes y llegar con un bagaje que intuía que me podía enriquecer. Me  permitió formar parte de proyectos en diferentes ámbitos creativos que disfruté y de los que aprendí mucho: arte en cine, vestuario en teatro, exposiciones, impartir talleres o formar parte de un grupo de investigación en mi facultad.

Todo este aprendizaje lo aplico a mis colecciones de forma natural, porque es parte de mí y de mi manera de enfrentarme a la creación. No sabría definirme como diseñadora. Creo que en la manera en la que diseño una colección interviene todo esto que os acabo de contar, porque no es posible para mi hacer una distinción entre mi trabajo y lo que yo misma soy. Van de la mano.

M.P: ¿Podrías decirnos cuáles son los artistas o diseñadores que más te inspiran a la hora de crear? Es decir, tus referentes.

M.F: La delicadeza con la que Phoebe Philo trabajaba el concepto y el color en sus creaciones para Cèline, o cómo se comunica con la tradición y la contemporaneidad Jonathan Anderson tanto en Loewe como en su propia marca… La sutileza y la elegancia de las prendas de Dries van Noten me fascinan y desde luego mis prácticas en el departamento de Patronaje y creativo de Christian Wijnants me enseñaron cosas maravillosas de cómo trabajar el drapeado y el color. Son muchas las influencias y al mismo tiempo ninguna. Depende de cada proyecto y de las necesidades que plantea. Siempre bebo del arte, tanto de la fotografía como de la pintura, la escultura, el cine... para buscar nuevas maneras de enfrentarme al tejido y a la prenda.

M.P: ¿Qué esperas para el futuro? ¿Cuáles son tus próximos proyectos en mente?

 

M.F: No podría decirte qué es lo que espero para el futuro. Normalmente me guío por el instinto, por la curiosidad y por las ganas de hacer para continuar aprendiendo. Por mi experiencia personal hasta el momento es la dinámica que mejor me funciona. De esta manera he podido probar en muchos ámbitos y beber así de muchas fuentes...

M.P: Es obvio que te espera un futuro prometedor en la moda y el arte. Has conseguido aunar a la perfección tus dos grandes pasiones creando una colección potente y cargada de fuerza. Desde Chapelle Magazine queríamos darte la enhorabuena por el concurso, pero sobre todo por tu trabajo y aprendizaje ya que sabemos que ese es el verdadero premio.

 

M.F: ¡Muchísimas gracias por vuestras palabras y por esta gran entrevista!

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